Como
el sonido del ventilador que renueva el aire a rancio, como el cambio de rumbo
cuando la pared no cesa, como cuando te digo que te quiero princesa, como las
competencias cuando no existen parámetros que nos detengan, como las fronteras
que delimitan cercanías, como el agua salada que cura las heridas, como el
alcohol que te hace rabiar, como la última calada que quema, como la marea
cuando vas en barca, como las sopas de letras con las respuestas detrás, como
la vida que gira sin saber la dirección; en pos del sol, en pos de Dios, en pos
del cambio glacial. Como la ilusión que nunca se va, como las ganas de soñar,
como los sueños en cama, como volar sin alas. Como los cómics de antaño y los
libros con su característico olor, como el sudor del coito, como las pipas que
te envician, como la cerveza que no sacia, como el agua que encanta pero no
sabe a nada, como la madera cortada para leña aguardando para dar calor, como
ese calefactor en tu cuarto de estudio, como la cultura que siempre quieres
más, como leer y escribir sin parar y luego decir me servirá. Como comer lo que
más te gusta, como disfrutar de lo que te apasiona, como triunfar, como
aprobar, como probar un nuevo sabor y decir voy a comprar el tarro. Como escribir
hasta gastar la tinta, como decir paso de las noticias pero verte en la
obligación de leerlas o escucharlas para después quitarlas, como verter amor en
cuencos de barro, cada esencia un nuevo recuerdo, como decir te quiero cuando
el cielo está tronando, como la ducha en el cuarto de baño volviendo al parto,
como nadar en el mar y sin dirección avanzar hasta que se cansen los brazos.
Como todo y todo como.
Saco mi cabeza a pasear, el sol alimenta dándome vitaminas, despejo mi cuerpo, elimino movidas, que son inconscientes, no vienen de serie con mi vida. El día se hace medio, a veces está largo si hay inactividad, deje de hacer muchas cosas que gustaban. No sé porque, le perdí esencia, naturalidad, me lancé una temporada a pensar en rayadas. Estoy cerca de mis méritos, el clima ha cambiado, pero hace un tiempo espléndido, el cabello corto y vuelve a crecer, es aprendizaje lo que viene después. Ya procuro no juzgar, es más sencillo ponerse a insultar, desancostumbrarse para volver a sanar, rehabilitarse habituando el despertar. Me encuentro fenomenal, soy serotonina para el paladar. Me oriento en pasos fijos, vi que nada es sencillo, pero mejor creer que si para luchar vivo, me da esperanza el cielo, pido fe y salud para los míos. Que se nos aleje de todo mal, todas las mañanas las tengo ocupás, reinventándome para poder cobrar, como todos busco estabilidad, no te regalan na. A...

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